by Andrew Miller
26. February 2009 07:27
Hola, en esta entrada he escrito sobre uno de mis grandes héroes ecológicos… El propio maestro del medio ambiente. ¡Espero que les parezca interesante!
Earth in the Balance
(La Tierra en Juego)

Resumen del libro:
Al Gore, director ganador del Óscar, autor de “New York Times bestseller” An Inconvenient Truth (La Verdad Incómoda), ganador del Premio Nobel de Paz y una vez vicepresidente de Los Estados Unidos, encamina la batalla contra el cambio climático en este libro clásico del medio ambiente.
En esta nueva edición, con un nuevo prólogo incendiario, Gore nos cuenta como la edición original de 1992 le lanzó su carrera ecológica, y reflexiona sobre todo lo que ha cambiado durante los quince años que han pasado desde entonces. Si quiere conocer a Gore, ¡usted necesita este libro!
Hay unos pocos libros del medio ambiente que se pueden considerar verdaderos clásicos. Hay menos aún que vinieron significativamente antes de la gran onda de popularidad de que está disfrutando ahora el tema de calefacción global, y siguen siendo tan importante como la obra de Gore. En medio de la gran saturación actual de libros “verdes” que existen hoy día, es fácil olvidar lo innovador que era este libro cuando fue publicado originalmente.
Estos días debe haber casi más libros sobre el medio ambiente que hay árboles de pie en la selva tropical. El medio ambiente está de plena moda. Sin embargo, el del caso de Al Gore no podría ser más lejos de la noción de ‘subirse al carro’. Al contrario, su devoción de la salud de nuestro planeta, o al menos su curiosidad por el concepto, empezó a manifestarse hace mucho tiempo cuando el tema no solo era en gran medida desconocido, pero en muchos círculos, totalmente risible.
En los años noventa, el medio ambiente seguía siendo prácticamente ignorado. Nadie realmente, salvo un grupo pequeño de científicos dedicados, lo daba importancia (eso es, si se lo creía en el primer lugar). Para muchos era una broma – otra especia de paranoia tonta como la de la existencia de bigfoot o el aterrizaje de los extraterrestres en Nuevo México. No obstante, durante los duros años de oscuridad y escarnio Gore se afferaba a sus convicciones, mientras se volvía cada vez más convencido de la importancia de sacar a luz la evidencia creciente respecto a la existencia de un problema muy real.
Lo más doloroso, y quizás lo más irónico de todo, sea que durante esa época aquella devoción casi fracasó su carrera política, e incluso posiblemente le costara su oportunidad de ganar la precedencia. Recuerda Gore con mucha frustración un debate entre George W. Bush y él durante la campaña electoral de 2000, en lo cual Bush le tildó de “O-Zone Man” (hombre de ozono) para ponerle en ridículo y ganar algunos puntos políticos baratos. Gore nos cuenta como tenía que lidiar duramente con su consciencia cuando sus consejeros de campaña le instaron a quitarle el hierro al tema del medio ambiente, diciéndole que fuera realmente perjudicial para su campaña.
Al fin, Gore no se echó atrás, y Bush ganó la precedencia por un margen diminuto. Y si hubiera ganado Gore ¿quien sabe cuanto más avanzado estaríamos hoy respecto a la lucha contra calefacción global? No quiero ni pensarlo. Después de ochos largos años, la precedencia de Obama por fin ha llegado para reencender aquel sentido de urgencia y responsabilidad. Pero ya está tarde, y sin duda habrá bajas y perdidas desgarradoras que podían haber sido evitados.
Viene al caso La Tierra en Juego tanto hoy como hace más de 15 años, cuando fue publicado la primera vez. Los argumentos duran, y la pasión y la urgencia están ahora mas importante que nunca. Aunque la constancia de Gore finalmente se ha empezado a ganar el reconocimiento que merece, tantas de las sugerencias y políticas expuestas en el libro que aún exigen, y demandan, nuestra atención quedan por ser suficientemente destacadas en la arena de discusión global.
Simplemente, si tiene un interés en el medio ambiente y quiere enterarse en los asuntos más importantes y profundos, lo del Gore no se puede perder. Es sincero, autentico y imprescindible. Sí que hoy día hay muchos libros verdes bien escritos y estudiados, de los cuales todos forman parte de una nueva onda de educación medioambiental actual. Lo que distingue este libro de Gore, casi únicamente, es que va más allá – y consigue dar una educación para el alma.